martes, 30 de noviembre de 2010

Made in Brasil

Todo el mundo habla de las modelos brasileñas. Gisele Bündchen, Ana Beatríz Barros, Raica Oliveira, Daniela Cicarelli o incluso Alessandra Ambrosio. ¿Pero qué hay de los brasileños? Sí, quizá no muevan las caderas de la misma manera o su caída de ojos no sea tan morbosamente seductora pero ellos también existen... como Teruel.

(Everyone talks about Brazilian (female) models. Gisele Bündchen, Ana Beatriz Barros, Raica Oliveira, Daniela Cicarelli or Alessandra Ambrosio. But what about the brazilians (male) models? Yes, they may not move the hips in the same way or their eye drop is not so morbidly seductive but they also exist ... and Teruel).

No sólo Jesús Luz enamoró a Madonna, también tenemos a Marcelo Chierighini, Henrique y Felipe Martins, Eduardo Spotti, Diego Miguel, Jean Carlos Santos, Alexandre Verga, Max Motta o Arthur Sales. Y es que sólo los brasileños tienen la suerte, entre otras cosas, de ser morenos de ojos claros. El sueño de cualquier moreno, hecho realidad (sí chicos, mi sueño... y eso que tengo padre de ojos azules. Maldita genética!)

(Not only did Jesus Light Madonna fell in love, we also have Chierighini Marcelo, Henrique and Felipe Martins, Eduardo Spotti, Diego Miguel, Jean Carlos Santos, Alexandre Verga, Max Arthur Motta or Sales. For only the Brazilians are lucky, among other things, of being brown with blue eyes. Brown's dream come true (yes guys, my dream ... and why I have blue-eyed father. Damn genetics!)





Pero bueno, volviendo a Brasil y a ese producto nacional, simplemente decir que si pensabas que los rubios suecos u holandeses, los fornidos americanos o los lánguidos franceses dominan la pasarela es porque la cultura carioca te pilla lejos... porque una vez que pruebas el fruto prohíbido (sí, los del tocado de Carmen Miranda) no querrás otra cosa. Y mi madre me enseñó a que cualquier comparación es odiosa... pero no compararé, sólo afirmaré: Brasil es única, de los pies a la cabeza, del Bandinho do Pao de Açucar al Cristo Redentor, de Olinda al Parque do Ibirapuera sin olvidar repostar en el sombrero de Carmen Miranda, que de piñas, mangos, cocos y bananas sabía un rato.





(Anyway, back to Brazil and the national product, simply say that if you thought that the blond Swedish or Dutch, the burly American or French languid dominate the catwalk is because carioca culture catches you off ... because once you taste the forbidden fruit (yes, the headdress ones of Carmen Miranda´s) does not want anything else. And my mother taught me that any comparison is odious ... but I do not compare, only affirm: Brazil is unique, feet to head, from  Pao Bandinho do Pao de Açucar to the Redeemer Christ , from Ibirapuera Park to Olinda without forgetting to refuel in Carmen Miranda's hat, that of pineapples, mangoes, coconuts and bananas she knew a while).







  

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