miércoles, 29 de febrero de 2012

ACADEMY AWARDS 2012: OSCAR para LANVIN


Sólo han pasado 33 años desde que Meryl Streep recogiera su primer Oscar por la película 'Kramer vs. Kramer'. Un premio que encontraría pareja, tres años después, con su desgarrada interpretación en 'La decisión de Sophie'. Dicen que no hay dos sin tres, y es por ello que aquellos que ansiábamos ver a la Streep recogiendo su tercer Oscar, por primera vez en la televisión, al final vimos atendidas nuestras plegarias gracias a la Academia.


Enfudada en un vestido de Lanvin dorado, zapatos de Salvatore Ferragamo (los favoritos de la señora Thatcher) y con pendientes vintage de Fred Leighten, Streep recogía el premio eufórica, divertida pero un poco apesadumbrada al creer mejor candidata a Viola Davis, su amiga Viola, por la película 'The Help'.  
 "I really want to thank all my colleagues, all my friends. I look out here and see my friends, I look out here ans see my life before my eyes, my old friends, my new friends and really this is such a great honour but the thing that counts the most with me is the friendships and the love and the sheer joy we have shared making movies together", decía agradecida y emocionada (pero con muchas cosas que decir), una Streep de 62 primaveras, verdadera dama del Hollywood de toda la vida que se iba directita a por su trago de necesitado Möet Chandon.



Sin contar con ésto, la 84ª edición de los Academy Awards fue de todo menos rutilante. Atacada por los 'Goya groupies' que la acusaban de haber copiado la idea del escenario, antiguo cine/teatro de variedades, (callad, callad malditos!), la vuelta del chisposo (a ratos) Billy 'momia' Crystal, no consiguió apaciguar una ceremonia que daba a cámara somnolienta y que ni el 'Cirque du Soleil' con sus piruetas 'north by northwest', el desparpajo postizo de Emma Stone (de Giambattista Valli, calcado de uno de los vestidos-oscar de una Nicole Kidman que no se dejó caer por la gala), el humor de comedia de cuarta de las 'Bridesmaids' Rose Byrne y Melissa McCarthy, bebiendo tragos a la salud del mesías Scorsese o la pierna 'ortopédica' de Angelina Jolie que hacía justicia al dicho "quieres papo o me lo tapo?", no consiguieron levantar esta gala en dique seco.













Por lo demás, las quinielas previstas dieron en el clavo: 'The Artist', mejor película, Hazanavicius, mejor director, Dujardin, mejor actor, Octavia Spencer, mejor actríz secundaria y un Christopher Plummer, como mejor actor secundario, que con su 'You´re only two years older than me darling, where have you been all my life", refiriéndose a la estatuilla arrancó más de una risa de un patio de butacas con ganas de buenos discursos. Woody Allen, uno de los directores más olvidados por la Academia en cuanto a premios, que no nominaciones, por fín consiguió el Oscar al mejor guión original por 'Midnight in Paris'. Él como lleva haciendo durante su vida, prefirió tocar el saxo y 'pelillos a la mar'.

















Parejas tan divertidas dando su Oscar de culo como Jennifer Lopez (de Zuhair Murad y acusada de haber hecho un 'Janet Jackson' que nadie vio) y Cameron Díaz (de Gucci), ladridos y aplausos, los del público que reía las gracias del perrito Uggie, parte de la troupe 'The Artist', sketches tan divertidos como el de Robert Downey Jr. y Gwyneth Paltrow (impecable de Tom Ford) y su "documental" 'The Presenter', un 'In Memoriam' (cantado por Esperanza Spalding) recordando a Liz Taylor, Whitney y Jane Russell, la media naranja de 'Little Rock' de Marilyn Monroe en 'Los caballeros las prefieren rubias', los agradecimientos a Billy Wilder de Hazanavicius y a Douglas Fairbanks de Dujardin, que no paró de darse arrumacos con George Clooney y Meryl Streep y apariciones en cámara del crooner Tony Bennett y Barbra Streisand y su 'I could dream there. I could become anything I want. I could be part of the film. I could dream about my own future", descubriendo sus sentimientos al ir al cine, supieron completar una gala que a ratos tostón hizo brillar por momentos el paseillo de comedidos gags 'made in Crystal'.








En cuanto a la moda sobre la roja, disfruté con el McQueen reconvertido de Chastain, el Vuitton de Michelle Williams, el Givenchy de Rooney Mara, el Atelier Versace de Jolie, el Zac Posen de Mr Nobbs, y el Vera Wang en esmeralda de Viola Davis.





















¿Entre los hombres? Pese al interés de las revistas masculinas de moda por analizar el estilo de estos gabanes de etiqueta, haciéndonos ver que son diferentes cuando no hay variedad entre tanto 'monoestilo' de estrella de relumbrón, sólo salvar a los franceses Dujardin de Lanvin (Elbaz se apuntó el tanto con la pareja de actores principales) y Hazanavicius de gafapasta de etiqueta, que no quedaron muy atrás del moderno total look en terciopelo del Capitan Von Plummer.













Una gala, por tanto, que queda ya pendiente de archivar de entre las galas para olvidar y en la que como aquella noche del Titanic, sólo salvo a Viola Davis, a JLo, al estilo tomfordiano, a Mr. Plummer, al contramuslo de Jolie y a la siempre afable, glamurosa, ama de casa y dama del cine 'made in everywhere', Meryl Streep, que supo hacerse con aquella frase de Edith Head de que "el vestido debe ser lo suficientemente ajustado para demostrar que eres mujer y lo suficientemente despegado para demostrar que eres una dama" su esperado éxito. God save the Thatcher y Douglas Fairbanks, que estás en los cielos y que Dios te tenga en su gloria. The End







Swatch celebra el Año del Dragón



El Año del Dragón llega hasta la firma Swatch y su edición limitada, con el símbolo del espíritu chino por antonomasia: el dragón. Un sencillo reloj de pulsera (48€) con un diseño en azul intenso del símbolo chino de la fortuna e inspirado en las ricas y elaboradas porcelanas dinásticas. Un reloj que llamará a la suerte para este año y que no estaría mal que desde ya, empezará a marcar tus horas.






domingo, 26 de febrero de 2012

THE 84th ACADEMY AWARDS: and the Meryl goes to...



6.500 canapés de salmón, 5.000 estatuillas de chocolate, 7.500 gambas, 3.500 barquillos de miso, 1.300 ostras, 660 kg de langosta y 1.000 botellas de Moët Chandon para preparar el cocktail 'Red Carpet Glamour' será el menú que puedan degustar los ganadores, perdedores y demás gente del show business en la fiesta del Gobernador y que correrá a cargo del chef Wolfgang Puck. 




Una 84ª edición de los premios Oscar que plantea una noche/madrugada bastante movidita y en las que espero que Meryl Streep, Monsieur Dujardin y Martin Scorsese/Woody Allen, se llevan merecidos premios. Por lo demás, una noche en la que tenemos más presentes los olvidos que los nominados por un Academia que se deja llevar por un jurado en su mayoría hombres blancos de más de 62 años y que dejan por el camino la 'Melancolía' de Lars Von Trier, la ochentera 'Drive' con Ryan Gosling vs. Albert Brooks, las interpretaciones de Leo DiCaprio al frente de 'J. Edgar' o Michael 'miembro' Fassbender en la cinta del señor Mcqueen, 'Shame'.


Injusticias tan grandes como predecir que la animación 'Rango' pueda ganar al 'Chico&Rita' de Trueba (que llevará el mismo traje con el que recogió su Oscar por 'Belle Epoque' en 1994) y Mariscal en una categoría que castiga a Tintin, para colocar la ridícula segunda parte de 'Kung Fu Panda'. Momentos inexplicables que no nos reconfortan ni al saber que Sacha Baron Cohen planea ir disfrazado de dictador o que la actríz de los 60, Dolores Hart, madre Dolores (porque se metió a monja tras besar a Elvis en una de sus películas) será la elegida de dar uno de las estatuillas. El porqué de una religiosa sobre la alfombra roja, vestida por la gracia de Dios, tiene que ver con el premio que han otorgado al documental 'God is the bigger Elvis', homenaje al cual, la madre Dolores ha querido sumarse.






Misticismos aparte, la noche de hoy es la noche de Billy Cristal, que seguramente haga resurgir a una ceremonia que durante los últimos años ha caído en el aburrimiento máximo. Una ceremonia que desde aquellas de Woopi Goldberg o del propio Cristal no levantan la cabeza y que presumiblemente esta noche despeguen cual ave fenix. 

Unas horas en las que lo más seguro es que no veamos a Roman Polanski o veamos a un molesto 'a medias' Steven Spielberg (también se han olvidado de 'Un dios salvaje' y 'Super 8'), pero una velada en la que lo más seguro gane Alberto Iglesias por la banda sonora de 'El topo' (superb!, Gary Oldman) y que todos aquellos que han esperado ver 'in situ' como la gran Streep recorre los escasos metros de su butaca al escenario del Hollywood & Highland Center, Kodak quedó en la bancarrota, lo hagan por vez primera, bajo la ovación sincera de Glenn Close, Viola Davis, Rooney Mara y Michelle Williams. Hoy los diamantes no serán los mejores amigos de la mujer, serán los íntimos de la Streep. Good luck!